
No es que yo llame perdedor al autor de la letra al himno español elegida por el COI y la SGAE, sino que ha sido él mismo quien se lo ha adjudicado en la rueda de prensa celebrada hoy viernes.
Paulino Cubero, el autor, se definió a sí mismo como un perdedor.
No hace falta que lo jure, ya que uno llega a una conclusión parecida cuando lee la letra:
¡Viva España! / Cantemos todos juntos / con distinta voz / y un solo corazón.
¡Viva España! / Desde los verdes valles al inmenso mar, / un himno de hermandad.
Ama a la Patria / pues sabe abrazar, / bajo su cielo azul, /pueblos en libertad.
Gloria a los hijos / que a la Historia dan / justicia y grandeza / democracia y paz.
Lo alucinante de todo esto no es que un manchego, sin trabajo y aficionado a la poesía escriba unas líneas como las propuestas para el himno. Lo verdaderamente alucinante es que tanto el COI como la SGAE hayan pensado que esto puede ser representativo de nuestro país.
Doy por supuesto que mi firma no va a estar entre las 500.000 que deben presentarse para que la letra del himno sea aprobada por las Cortes como iniciativa legislativa popular.
Los miembros del jurado que han elegido esta maravilla, han sido: Emilio Casares, catedrático de Musicología de la Universidad Complutense de Madrid y presidente del jurado, la doble campeona olímpica Theresa Zabell, el ex presidente del Tribunal Constitucional Manuel Jiménez de Parga, Juan Pablo Fusi, catedrático de Historia Contemporánea, Tomás Marco, compositor y académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y Aurora Egido, catedrática de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza y académica de la Real Academia de Buenas Letras.
Vamos, que este ilustre jurado se ha lucido.
Yo propondría cambiar la letra por esta:
¡Viva la chapuza! / Cantemos todos juntos / con distinta voz / y un solo corazón.
¡Viva la chapuza! / Desde los verdes valles al inmenso mar, / un himno de inutilidad.
Ama a quien quieras / mientras sepas buscar, / bajo el implacable sol, /una luz de verdad.
Gloria a los hijos / que por la vida van / buscando con firmeza / democracia y paz.
Aunque reconozco que la propuesta de Joaquín Sabina, es mucho mejor:
Ciudadanos, / en guerra por la paz / y la diosa razón / mano en el corazón. / Ciudadanos, / ni súbditos ni amos / ni resignación / ni carne de cañón. / Pan amasado / con fe y dignidad / no hay nada más sagrado / que la libertad.