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La ignorancia sigue siendo atrevida

6 de Agosto de 2007 por José Luis García

Albert Cuesta escribe en La Vanguardia sobre las p2p y, entre otras cosas dichas sin ton ni son, me sorprende esta declaración:

Cualquier usuario que haya descargado ficheros de redes P2P sabe que muchos de los MP3 que circulan por ellas son de calidad sonora más que deficiente y no resisten una audición crítica con un equipo de sonido digno de tal nombre. Sin embargo, esos defectos no se aprecian al escucharlos con los minialtavoces de un PC, lo que permite que se perpetúe su propagación.

Tal afirmación es absolutamente falsa. Y muchas veces, sucede al contrario. Que un fichero de música descargado de las p2p tiene mejor calidad de sonido que un disco original, sobre todo si ese disco ha sido editado en España.

Yo me pregunto, ¿por qué se escribe sobre lo que se desconoce?

Veamos los datos. Primero informar al señor Albert Cuesta que yo escucho la música desde mi ordenador conectado a dos tipos de altavoces -según lo requiera la ocasión- por un lado con unos altavoces JBL tipo Control -de los que se utilizan como control de sonido en los estudios de grabación- y por el otro lado con unos Bose de tres vías, todo ello con un amplificador Marantz o con un Yamaha de la serie profesional. Y puedo decir que la mayoría de los ficheros musicales que rulan por las p2p suenan que te mueres de bien.

¿Por qué digo además que muchas veces la calidad de un fichero p2p es mejor que la del disco original? Pues porque muchas veces, el usuario que lo ha puesto en circulación se lo ha currado mejorando la dinámica de sonido del mismo. En muchas ocasiones, si analizas cómo está el sonido en un disco original, te encuentras variaciones de volumen que denotan que los temas han sido grabados por diferentes técnicos en estudios distintos, cada uno con una concepción distinta de cómo maquetar ese sonido. La clásica figura del productor musical ha dejado de ser la de un profesional que sabe de música y que es capaz de darle unidad sonora a un disco, para pasar a ser un individuo versado en marketing, pero con un gran desconocimiento sobre lo más importante: ¿cómo debe sonar un disco?, o, ¿cómo debe sonar este disco en concreto?

Así, algunos usuarios de p2p se han convertido en productores aficionados de los discos que suben a la red. Tal vez en ocasiones encontramos discos en los que se ha abusado de realzar los graves -tan de moda hoy en día-, pero al menos alguien ha hecho algo por mejorar las porquerías sonoras que salen cada día a la venta. Y si nos pusiéramos a hablar de las producciones de música clásica -la menos rentable para la industria musical- más de uno fliparía con las chapuzas que se venden como música culta.

¿Quieres comprobarlo tú mismo?: Descárgate un programa muy sencillo de edición de sonido, como el Audacity, y abre una canción descargada de las p2p y luego abre otra extraída de un cd original. Prueba con varios temas sacados de varios ficheros y discos distintos. Luego, opina.

El señor Cuesta puede ser un experto en la confección de suflés caseros, ¿por qué ponerse a hablar de un tema que desconoce?, ¿no tiene La Vanguardia ningún experto en sonido?. Y si no lo tiene, que lo busque. Que para saber de algo no basta con poner bajo tu nombre eso de ‘periodista especializado en tecnologías de uso personal y sus aplicaciones’.

Os dejo con un enlace a faq-mac.com, que ya alucinaban con Albert Cuesta en el 2005.

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