Las compañías discográficas son unas listillas
5 de Julio de 2007 por José Luis GarcíaAunque alguno pensará después de leer el título de este post que ‘eso ya lo sabemos todos’, os adelanto que no van por ahí los tiros. Hoy voy a referirme a los discos de música clásica y el copyright que ostentan.
Da lo mismo que cojas un disco de Mozart, de Beethoven o de Brahms en todos ellos te encuentras algo parecido a esto ‘todos los derechos de esta grabación están protegidos, está prohibida la copia, la difusión pública y el alquiler de esta grabación’.
Creo que eso no es correcto -y si me equivoco, por favor, que alguien me lo diga-, dado que estamos hablando de autores cuya música está en Dominio Público.
Alguien me ha dicho que se registran los arreglos que los músicos han hecho sobre las partituras originales y ya sé que eso se hace -mas como argucia que como hecho real- ya que he estudiado música -aunque no soy músico- y puedo distinguir cuándo se han hecho arreglos o cuando tan sólo se han alterado dos o tres acordes para hacer creer a algún funcionario que dichos arreglos existen.
Mucho me temo que se trata de una argucia de las compañías discográficas -y en algunos casos de los músicos- para poder coger una obra que pertenece a Dominio Público y hacerla pasar como propia.
No creo que pueda prohibirse ni la difusión pública, ni la copia -bueno, en el territorio español al menos no si es copia privada-, dado que se ha recogido un legado musical que ahora pertenece a toda la humanidad -dominio público- para hacer negocio vendiendo el disco. Vale, la venta es legal, han puesto medios técnicos para grabarlo y luego distribuirlo, pero no pueden prohibirme que lo difunda públicamente porque el contenido del disco, aquello que en toda caso difundiría, pertenece a Dominio Público.
Y si me equivoco, que alguien me lo diga y aporte su razonamiento.
El disco que he cogido -uno cualquiera- para poner este ejemplo es el de Murray Perahia -al piano- y el Amadeus Quartet -a las cuerdas- sobre interpretaciones de Johannes Brahms y ha sido editado por Sony Music Entertainment Inc. Un disco aceptable, por otro lado.




