
Hace unos días mi colega Bolorino mostraba en este mismo blog su enfado por los medios que utiliza la OCU para captar socios, muy parecidos a los de cualquier empresa de telemarketing agresivo.
Cuando leí la entrada de Bolorino, titulada Asociarse a la Ocu recordé que yo me hice socio de la OCU y poco tiempo después me di de baja por no estar muy de acuerdo con su política. Y es que, veamos lo que dice el Capítulo 5 de sus Estatutos:
La OCU carece de finalidad lucrativa y no ejercerá actividades de contenido económico, ni siquiera para la distribución de bienes o prestación de servicios a precios más favorables entre sus afiliados…
Sin embargo, la OCU participa en la sociedad OCU Ediciones S.A., editora de las publicaciones periódicas y no periódicas, para el cumplimiento de los fines de la OCU, tanto con destino a sus socios como el resto de los consumidores y usuarios…
Si uno observa con atención el Boletín Electrónico que envía la OCU, puede verse a pie de página lo siguiente: ‘© 2003-2007 OCU Ediciones, S.A. Todos los derechos reservados’. Es decir, la información y la gestión de los contenidos los lleva la sociedad anónima, que es la misma que puede vender, y venden, los datos de los socios/suscriptores a otros empresas de marketing.
Lo dicen ellos mismos en su Política de Privacidad:
Los datos personales facilitados por usted serán automatizados en el fichero de OCU Ediciones, S.A con las finalidades de gestionar su suscripción y prestarle un buen servicio, y en el fichero de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) para gestionar su relación de socio con tal Organización.
Además, si usted no nos indica lo contrario, OCU EDICIONES, S.A podrá enviarle ofertas publicitarias relacionadas con sus propias actividades y comunicar sus datos personales, con finalidades publicitarias, a terceras empresas que, en concordancia con la concreta actividad que desarrollen, le podrán enviar cartas o catálogos publicitarios de productos editoriales, textiles, de cosmética y belleza, de bisutera, del hogar, del jardín, de accesorios del automóvil, y cartas publicitarias de Organizaciones no Gubernamentales relativas a problemas del tercer mundo y personas desamparadas.
Si tratas de hacerte socio de la OCU mediante internet, después de pedirte tus datos pasas a una página en la que en realidad te dicen, que te estás suscribiendo a Ocu Ediciones S.A. y que debes elegir entre una de estas dos opciones:
Las revistas la OCU-Compra Maestra y Dinero y Derechos y acceso a los servicios de OCU gratis durante dos meses.
o
Las revistas la OCU-Compra Maestra y Dinero y Derechos y OCU-Salud y acceso a los servicios de OCU gratis durante dos meses.
Si sigues con la operación y das a confirmar los datos te sale lo siguiente:
Sí, deseo probar gratuitamente durante dos meses los servicios de la OCU. Si, tras mi periodo gratuito, decido seguir suscrito, no tendré que hacer nada. Podré cancelar mi suscripción en cualquier momento (durante o después del periodo de prueba) mediante simple carta o llamada telefónica dirigida a OCU Ediciones. Al final del periodo gratuito seguiré disfrutando de todas las ventajas de la Atención Global por sólo 4,30 € al mes.
Como puedes comprobar aquí, la suscripción se cancela llamando por teléfono o por carta a OCU Ediciones. Te devuelven el dinero, pero ya estás en una base de datos que ellos seguirán vendiendo una y otra vez, si tu no dices lo contrario.
Cuando menos a mí me resulta extraña esta vinculación de una OCU organización sin ánimo de lucro a una OCU S.A. que utiliza métodos propios de cualquier sociedad anónima con ánimo de lucro. Por otro lado, claro, como sociedad anónima que es, no tienes forma de saber quiénes son los socios que están poniendo su dinero en el capital de dicha empresa.
Yo, como mi colega Bolorino, prefiero seguir como No Socio de la OCU, por si las moscas.