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Rafael Amargo, la diabética y el Carnaval

22 de Febrero de 2007 por José Luis García

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La foto la he sacado del video de TuDocumental

Como buen canario he estado siguiendo todo el proceso del escándalo carnavalesco de Rafael Amargo y no había escrito nada del asunto porque ya muchos otros se habían ocupado del tema. Pero claro, todo tiene un límite y yo he llegado al mío cuando he visto al ‘bailarín’ en el programa de Jesús Quintero: La noche de Quintero.

Allí, claro, el loco de la colina le pregunta por el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife y por la impagable actuación de Belén Esteban

Y Rafael Amargo le responde (la frase no es textual, pero el sentido está intacto):

-Es que Belén -que es diabética- tiene subidas de azúcar y le cuesta aprenderse el playback.

Bueno, vamos, ¡hasta ahí podíamos llegar! Ahora resulta que los diabéticos -yo tengo diabetes- tenemos problemas de aprendizaje por culpa de nuestra enfermedad.

Eso es algo completamente falso y carente de todo fundamento. Y es lo primero que quiero dejar claro, ya que a ver si ahora, para que el señor Amargo tenga una excusa para el bodrio de la señora Esteban, van a tener problemas los diabéticos que buscan un puesto de trabajo:

-No, si su currículum está muy bien -podría decir un hipotético empresario-, pero he visto en la tele al señor Amargo decir que los diabéticos tienen problemas de aprendizaje. Y eso no lo podemos permitir en nuestra empresa.

Y sigue el Amargo desvariando y diciendo que por culpa de los abucheos de la gente presente en la Gala, la Belén tuvo un ataque de azúcar. Y yo venga a imaginar un grupo de azucarillos en escena atacando a la ‘imitadora’ de Madonna. Pero si la Belén no es que no se aprendiera el playback, es que no sabe ni bailar…

Así que quede claro, una subida de azúcar no tiene que influir de ninguna manera en la capacidad de ningún diabético en el proceso de aprendizaje y muchos menos de algo tan simple como el texto de una canción. En fin, que la señora no tenía que pasar unas oposiciones a notario, sino tan sólo una letra pegadiza de una canción muy conocida.

Dejemos de lado, por no calentarme más, los comentarios del señor Amargo sobre la cerrazón de los canarios -a propósito de alguien que no conocía a Dover- y su comentario sobre las reacciones de los chicharreros a su espeluznante bodrio:

-Yo me preguntaba si Franco aún no había muerto -en clara referencia a la ‘incapacidad’ -según Rafael- de los tinerfeños para aceptar sus ‘innovaciones’.

En fin, que Rafael Amargo nos ha dado una clase magistral sobre diabetes, sobre la música en Canarias y sobre el perfil político de los canarios.

Como le han dicho en mi tierra, yo le digo:

Anda, godo, mándate a mudar.

PD:
1) El término ‘godo’ se emplea para nombrar a los peninsulares -es decir, no isleños- que van a las islas a enriquecerse rápido y a menospreciar a los lugareños.

2) Según ha dicho el propio señor Amargo, ha cobrado un millón de euros por la producción, es decir, algo más de 166 millones de las antiguas pesetas.

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