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Cuánto ha cambiado usted señor Ministro de Justicia

7 de Noviembre de 2006 por José Luis García

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No iba de decirlo, iba a estar callado, pero después de las declaraciones de Juan Fernando López Aguilar -Ministro de Justicia del Gobierno del señor Zapatero- no debo seguir callado.

¿Qué ha dicho el señor Ministro?, pues lo que todos sabemos:

“Además, López Aguilar dijo que esta sentencia, que no quiso comentar, “podrá ser discutida” y apostó por los valores constitucionales de la propiedad intelectual “que son muy serios”. Para el ministro, lo importante “es que pase el mensaje al conjunto de la sociedad de que tenemos que poner todos de nuestra parte para respetar a la gente que crea y eso significa también prestar y honrar adecuadamente atención a sus derechos como creadores en el ámbito civil y cuando se atente contra ellos con ánimo de lucro sin respetar el dominio de la propiedad intelectual, también con el Código Penal en la mano”. “Estamos hablando de gente que tiene derecho a dominar la utilización de su creación literaria y artística en cualquier medio de expresión, y ello ante la sociedad de la información debe encontrar la protección adecuada”, manifestó López Aguilar.”

Bueno, la cuestión es que conozco personalmente a López Aguilar y además desde hace mucho tiempo, más o menos desde que el hombre tenía unos 11 años.

Así sé que el buen hombre, además de dibujar estupendamente y de haber sido fan indiscutible de The Beatles, tenía un grupo de música allá por su adolescencia y con ese grupo realizó una adaptación del la ópera rock Jesucristo Superstar. Sí, habéis oído bien.

En esa época, todos los chavales de Canarias nos pasábamos de unos a otros los discos para poder grabarlos en las casetes y Juan Fernando no era una excepción.

La pregunta que le hago al señor López Aguilar es la siguiente, ¿qué hubiera pasado si en aquel entonces la SGAE hubiera tratado de prohibir por ilegal las grabaciones de los casetes?. Y dado que sé con total certeza que cuando usted realizó la adaptación y posteriores actuaciones de Jesucristo Superstar no solicitó autorización a la SGAE ni pagó ningún derecho de autor por dichas representaciones -que como cosa de adolescentes se hicieron sin cobrar entrada-, me pregunto yo. ¿Qué puede sucederles hoy a unos chavales que decidan representar Jesucristo Superstar o cualquier otra obra protegida por los derechos de autor?. ¿Podemos coincidir en que, como ya sucediera con otras actividades benéficas realizadas por chavales, corren el peligro de acabar sus padres en los Tribunales de Justicia por denuncia de la SGAE? Podemos declarar que tienen muchas probabilidades de que así sea si damos un vistazo a la Hemeroteca.

Lo que hoy está en juego señor Ministro de Justicia y señora Ministra de Cultura no es la protección de los derechos de autor. Lo que en verdad está en juego es el negocio de la industria discográfica, que pretende hacernos creer que este fin de ciclo de las ventas de cd’s y dvd’s por puro agotamiento de mercado es a causa de las descargas de internet.

Supongo que ustedes sabrán que cuando apareció el vídeo hubo muchas presiones para prohibir su comercialización, bajo la pretensión de que acabaría con la industria cinematográfica. El momento era parecido, se iniciaba un nuevo ciclo económico en el que el VHS iba a salir victorioso y de paso a generar grandes beneficios a los mismos que trataron de prohibirlo.

No me diga usted señor Ministro que un simple mortal como yo manejo unos datos de los que usted carece. No me diga que no ha oido hablar de la muerte del cd y el dvd y del comienzo de un ciclo dominado por las descargas de internet.

La industria discográfica y la cinematográfica tratan de coger posiciones para liderar ese nuevo ciclo. La tecnología va muy rápida y ellos se han quedado algo atrasados en la toma de posiciones, por eso tratan de criminalizar un acto que es natural, el acto de que la gente comparta.

Señores Ministros háganme caso: os aseguro que las P2P no acabarán con la industria discográfica y cinematográfica, como no lo hicieron en su momento el VHS y los casetes. Además, como ustedes ya saben, las P2P no tienen ánimo de lucro.

El derecho a la propiedad intelectual es sagrada, vale. También lo es el derecho a la copia privada y el derecho a compartir la cultura. ¿Es que a alguien se le va a ocurrir cerrar las Bibliotecas Públicas porque los socios pueden acceder a los libros sin pagar por ellos?, ¿qué fenómeno social podría producirse si eso se llevara a cabo? Y creo no equivocarme en mi recuerdo cuando digo que en su momento algún directivo de la SGAE dijo no estar muy de acuerdo con el sistema de préstamos de las bibliotecas. Pero el tema era muy serio y la cosa quedó aparcada. Después de lo que costó conseguirlas, ¿quién va a mover ficha para instaurar un canon por cada libro prestado?. Las Bibliotecas Públicas también son sagradas.

Y las P2P son las Bibliotecas Públicas del siglo XXI, dirigidas como hoy por el Estado y los Municipios, o tramitadas directamente por los ciudadanos; vaya uno a saber. Y si no, al tiempo.

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