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Remake, de Roger Gual

2 de Mayo de 2006 por José Luis García

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Acabo de volver del cine de ver Remake, de Roger Gual. Si estás pensando en ir a verla, mejor quédate en tu casa; y si además viste Smoking Room, dirigida por Gual y Julio Wallovits, y te gustó, ni te ocupes en perder tu tiempo viendo ésta.

La película es un despropósito de principio a fin. “Es una historia empezada por los diálogos -nos cuenta el director-. Empiezo a escribir los diálogos sin saber a dónde llevan”.

Bueno, pues ya está, ahí tienes el resumen de lo que puedes encontrar en la película: unos diálogos inconexos, juntados de cualquier manera, que no te conducen a ningún sitio y que no construyen ninguna situación creíble, ni tampoco ningún personaje interesante (aparte puede estar el meritorio trabajo de algunos de los actores o de las actrices que logran remontar el disparate en que Gual convierte la película; como el caso de Juan Diego en su personaje de Damián, que recibió por este papel la Biznaga de Plata al Mejor Actor en el Festival de Cine Español de Málaga; y también el de Marta Etura con su creación de Laura).

La historia parte del rencuentro en una masía aislada en la montaña de un grupo de personajes que montaron en ella una comuna, hace treinta años, y en ese encuentro entre ellos y sus treintañeros hijos surgen conflictos personales y generacionales.

Gual es incapaz de dirigir a los actores, ha sido incapaz de hilvanar una historia, no sólo que interese, sino que te diga algo interesante en los 95 minutos que pasas sentado delante de la pantalla. Nada es creíble, nada conduce a nada.

Si pretendes encontrar en ella algún indicio de dramaturgia, olvídalo.

Tampoco es de estrañar, al fin y al cabo, el mérito de Gual es el de haber dirigido con Wallovits la mentada Smoking Room. Gual no ha estudiado cine, es diseñador gráfico, sino en un taller de guión y realización en la Escuela Internacional de San Antonio de los Baños, en Cuba.

Javier Calvo, el otro guionista, seguro que trató de hacer algo con las escasas ideas y recursos del director, pero poco consiguió.

En lo personal me parece indignante que se hayan puesto en manos de este director todos los recursos económicos, ha colaborado Televisión Española por ejemplo, cuando cualquier estudiante que haya salido de la escuela de cine puede montar un film mucho más interesante que este Remake de Roger Gual.

Lo confieso, todo lo escrito hasta aquí es una replesalia por los 6 euros con veinte que me ha costado la entrada al cine. Así, entiendo que el pago de la entrada me da derecho a pataleta cuando uno ve algo inclasificable, de tan malo.

Es posible que algún lector de estas líneas haya podido ver la película, y que le haya gustado; bueno, vale, hay gente para todo.

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