
Foto: Matthew J. Stinson.
Mientras Madrid se llena de establecimientos regentados por chinos, nos llaman la atención dos noticias aparecidas entre ayer y hoy:
“La Policía Municipal de la localidad madrileña de Fuenlabrada ha desarticulado una red de distribución ilegal de alimentos asiáticos procediendo al decomiso de 20.000 kilos de alimentos en mal estado y pasados de fecha que se almacenaban en una nave industrial ubicada en el polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada, cuya propiedad, según fuentes policiales corresponde al chino Y. W., de 39 años, que regenta dos restaurantes de comida china en Ponferrada, ciudad donde desarrolla su actividad principal y donde presuntamente se iba a consumir una parte importante de los productos decomisados, si bien la policía sospecha que el resto serían vendidos en otros restaurantes y locales comerciales según informa Efe y varios medios de tirada nacional.”
Artículo completo: El Mundo.
“Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han desarticulado una serie de clínicas clandestinas en Madrid especialmente dedicadas a la comunidad china, que actuaban como una auténtica red sanitaria, y ha detenido a seis ciudadanos de esa nacionalidad, acusados de un delito de intrusismo.
En estas clínicas ilegales se ejercía medicina general y de familia, pediatría, ginecología y otorrinolaringología, enfermedades de transmisión sexual y colocación dispositivos intrauterinos, entre otras especialidades. En alguna de esas clínicas clandestinas se anunciaba la realización de abortos en fase embrionaria.
Las condiciones higiénico-sanitarias en las que desarrollaban esos trabajos eran deplorables y los pacientes corrían grave riesgo de contraer enfermedades infectocontagiosas. Las pesquisas también pusieron al descubierto que la basura biológica eran tratada como normal.”
Fuente: El Periódico.
Si te pones a buscar noticias de este tipo, es seguro que encontrarás infinidad de ellas, relacionadas con alimentos en mal estado, mercancías falsificadas, explotación de ciudadanos chinos, etc.
Dada la cantidad ingente de establecimientos de todo tipo dirigidos por chinos que existen hoy día en Madrid, y en gran parte del territorio español, podemos preguntarnos qué clase de control existe sobre ellos, puesto que lo que sale a la luz no es más que una ínfima parte de las irregularidades que están cometiendo.
Por ejemplo, compra algo en uno de esos establecimientos chinos y pide una factura. En la mayoría de ellos, al vendedor se le agrandan los ojos y hacen como que no te entienden, empujando hacia tí un ticket inservible, en algunos casos fechado tres años años de la compra. Compruébalo, a mí me ha pasado.
¿Sabías que gracias a un convenio con el gobierno chino, esas empresas están exentas del IVA durante los tres primeros años? Monta tú una pequeña empresa y no declares el IVA después del primer trimestre para que veas lo que pasa…
Si existen unas normas de juego, ¿no sería normal que fuera para todos por igual?
No me interpretéis mal, no soy racista ni mucho menos. Pero China se está convirtiendo en una gran potencia sobre las bases de la explotación de sus trabajadores y el desprecio de normas estandar de higiene, salud pública y seguridad en el trabajo.
La industria china, por ejemplo, está hundiendo a la empresa textil española, que no puede competir con sus precios ya que no tienen unas y otras las mismas obligaciones laborales y fiscales.
En Europa ninguna empresa puede obligar a sus trabajadores a trabajar 14 horas diarias, sin embargo si se pueden importar productos de empresas radicadas en China que si obligan a sus trabajadores a realizar jornadas infinitas. No entiendo esta lógica, de verdad que no.