Archivo de March de 2006

Sobrevino

30 de March de 2006 por José Luis García

colina

Foto: neoxx.

Encontraron el cadáver del hombre apenas a cien metros de la puerta de su casa, y tras las primeras investigaciones quedó claro que la muerte le sobrevino cuando intentaba subir la colina mientras descendía por ella.

Muere Stanislaw Lem

29 de March de 2006 por José Luis García

stanislaw-lem

Puedes saber ya que Stanislaw Lem ha muerto a los 87 años, y que ha sido uno de los escritores ciencia ficción más admirados de todos los tiempos. Aunque muchos lo conocen tan sólo por las versiones cinematográficas de “Solaris”.

He ido hasta mi biblioteca y he cogido dos de sus libros que más me han gustado: Diarios de las Estrellas y La voz de su amo. Abro al azar y coloco aquí algunas líneas de su pluma:

Diarios de las Estrellas (pag. 110-111; Edhasa, 1988):

“Al venir en su tiempo al mundo el Maestro Oh, fue llamado Gridipidagititositipopocarturtegvaunatopocotuototan. Se le otorgaron los títulos de Sostén Dorado de la Existencia, Doctor de Clemencia Perfecta, Ilustre Universalidad Posibilitativa, etc. A medida que crecía y estudiaba, le quitaban cada año un título y una parte del nombre y, como demostraba unas aptitudes intelectuales fuera de serie, perdió ya a la edad de treinta y tres años su última distinción, dos años después no tenía ni un título, su nombre era definido en el alfabeto fantasmiano con una sola letra, muda por añadidura, que significaba “aspiración celestial”, o sea, una especie de suspiro ahogado que se emite por exceso de admiración o goce”.

La voz de su amo (pag. 172; Edhasa, 1989):
“Nuestro conocimiento ha crecido hasta alcanzar proporciones gigantescas sólo en relación con el hombre, no con el mundo”.

Panel ¿informativo?

27 de March de 2006 por Bolorino-desde-flickr

Panel informativo

Otra fotografía tomada en Córdoba, y que aprovecho para probar el envío de fotos al blog a través de flickr.

Un perro en un escaparate

27 de March de 2006 por Bolorino

El perro de Boss

Es lo que me encontré está mañana en Córdoba, de donde acabo de volver.
Sí, es real. Sí, llevaba una camisa, y sí, estaba detrás de la luna del escaparate.
Esto debe ser publicidad viva.

El universo es finito

25 de March de 2006 por José Luis García

En ocasiones escribo en una libreta y no en el ordenador. Pierdo la libreta. Empiezo con otra. Y así, tras varios años de “libretear” encuentro anotaciones que no parecen mías, como ésta:

* El universo es finito, pero no tiene límites, la gravedad impediría que nos salíesemos fuera.
* La distinción entre tiempo y espacio desaparece completamente.
* El espacio-tiempo debe ser curvo.
* El espacio-tiempo sería como la superficie del planeta Tierra, sólo que con varias dimensiones más.
* El universo estaría completamente autocontenido y no se vería afectado por nada que estuviese fuera de él. No sería ni creado ni destruido. Simplemente sería. Si esto es así, el universo no tendría principio ni final. Simplemente sería.
* Todas las historias son posibles. Nosotros existimos en una de ellas.
* El llamado tiempo imaginario es realmente el tiempo real, y lo que nosotros llamamos tiempo real, es sólo una quimera.
* El principio de incertidumbre es una propiedad fundamental, ineludible, del mundo.

El poeta suicida (IV)

25 de March de 2006 por José Luis García
Impídeme pulmón,
que destaque las tardes
de mi isla.
Impídeme silencio,
impídeme que destronque las caricias
no nacidas
Impídeme hambre,
que mis dedos continúen
aire abierto
hasta que el humo se destaque
en la mañana
Mantenme fiel,
amores de cristal, crisálidos
momentos
dejadme
dejadme

La adicción al sexo virtual

25 de March de 2006 por José Luis García

sexo-virtual

En Clarín, y en un debate, cuatro especialistas opinan sobre los cambios en el deseo masculino, las nuevas prácticas sexuales y el sexo virtual.

¿Qué pasa con el sexo cibernético? ¿Están recibiendo consultas de hombres que se vuelven adictos al sexo virtual?

Camillucci. Sí, y lo dicen sus mujeres. Hay muchos hombres que entran a las páginas pornográficas y se quedan hasta las tres, cuatro de la mañana, o que están chateando hasta tarde con otras u otros, nunca se sabe. Y la mujer se siente descuidada, no van a la cama juntos. Hay muchos celos.

Kusnetzoff. Trae situaciones de conflicto en las parejas. Si uno compara el sexo virtual con la situación de ver una película pornográfica, en este último caso generalmente uno está al lado de su compañera, hay cercanía física. En cambio, el sexo cibernético es algo individual, la compañera está lejos. No sé cómo puede manejar esta situación una pareja. Y la adicción al sexo virtual es muy fuerte y muy difícil de superar.

Flichman. Es cierto. El sexo virtual atrae mucho porque es muy accesible, económico y visual. Y los hombres se han formado visualmente en la sexualidad. Las mujeres, en cambio, son más táctiles. Yo tuve en el consultorio tres o cuatro casos y realmente son bastante complejos. Hay una cuestión muy ligada a lo adictivo que es difícil de trabajar. Puede estar motivado por un problema de pareja o no. A veces la pareja funciona bien y el hombre busca eso en algún momento. Y hay celos porque la mujer suele identificarlo con una infidelidad. Yo no lo considero una infidelidad.

Kusnetzoff. Se trata de una situación en la que la mujer queda completamente excluida. Es algo que duele mucho. A lo mejor no es una infidelidad, pero seguro se lastima al otro al excluirlo.

Resnicoff. A mí me preocupa cómo se han instalado estas nuevas modalidades. Esto conduce a una deshumanización del erotismo. Hay muchas cosas que hacen al encuentro con el otro que quedan descartadas en el sexo virtual: el contacto piel a piel, los olores, los sabores. Todo lo sensorial queda desvirtuado. Espero que no se inventen computadoras que emitan olores.

Camillucci. Pero ahí hay una diferencia entre varones y mujeres. Lo sensorial es más femenino. Si vemos las novedades sexuales, para llamarlas de alguna manera, son más del mundo masculino: el sexo virtual, el consumo de travestis, las reuniones swingers. Es el varón, en general, el que impulsa a su mujer a tener encuentros swingers.

¿En sus consultorios encuentran cada vez más pacientes bisexuales? ¿Hay un aumento de la bisexualidad, hay más permiso para cierta ambigüedad sexual?

Resnicoff. En estos últimos años he tenido muchas consultas de mujeres que tuvieron experiencias con mujeres y que les gustó. Es algo que hoy se escucha. Mujeres que abiertamente consultan porque quieren ver y hasta buscan en la consulta un permiso para estar con otra mujer.

Camillucci. Sí, coincido que las mujeres jóvenes se dan más permiso en explorar relaciones con otras mujeres. Y no tienen tanto conflicto como los hombres.

Hace poco en una nota se dijo que el hombre goza más del sexo a los 50. Bajo el peso de los prejuicios y los estereotipos, ¿cuál sería la pareja ideal, la mejor combinación para el placer de acuerdo a las edades?

Resnicoff. Hoy una mujer de 50 años lo que quiere es un varón, no importa si tiene dos años más, diez años más o diez menos. Quiere un compañero, que la relación no se reduzca a tener sexo. Pueden haber hermosos encuentros pero apunta a la calidad. Los varones y mujeres no somos máquinas de orgasmar y eyacular. Yo apunto a humanizar el erotismo.

El poeta suicida (III)

25 de March de 2006 por José Luis García
Silencio:
Te puedo regalar el aire
por donde surcar corriendo
las mañanas
Cascadas de sol que recorran
blanquecinas muertes.
Regalarte íntegras noches de tedio
por donde puedas circular reflejada en los lagos
ocultos del lirismo
Rosas amarillas
por donde perderte en los recuerdos de
un origen desmedido.

En la senda del zen

24 de March de 2006 por José Luis García

zen

Foto: RayCreation.

Hace unos días un amigo me dijo:
-Oye, muchacho, llevas más de veinte años con la práctica del zen.
-¿Y qué? -le contesté-, ¿te has dado cuenta de ello por la “iluminación” de bajo consumo que tengo en la casa?.

No era eso, el pobre chico pretende que le escriba en este blog algunas guías para su consumo, y sobre cómo digerir el zen.
Así que, muchacho, tú lo has querido (si el lector de estas líneas no es ese tal muchacho, queda liberado de tratar de entender lo que sigue a continuación):

Ante todo, recordarte que los conocedores del zen sostienen con vehemencia que el zen que puede explicarse no es el verdadero zen. Empezamos bien, ¿verdad?

Uno de los poemas zen más antiguos que se conocen dice así:

El camino perfecto carece de dificultad,
salvo que evita elegir y escoger.
Sólo cuando dejas de sentir agrado y desagrado
lo comprenderás todo con claridad.
Por la distancia de un cabello
quedan separados el cielo y la tierra.
Si quieres alcanzar la más sencilla verdad
no te preocupes del bien y del mal.
La lucha entre el bien y el mal
es la enfermedad de la mente.

Que nos dice ni más ni menos que no puedes separar lo duro de lo blando, lo húmedo de lo seco.
Como explica Alan W. Watts: “Comprender lo que esto quiere decir significa comprender que el bien sin el mal es como el arriba sin el abajo, y convertir en ideal la persecución del bien es como querer desembarazarse de la izquierda doblando constantemente hacia la derecha. Por tanto se está obligado a girar en círculos”.

Ya sé lo que pensarás, que eso es fatalismo, que es estancamiento, o tal vez que da lo mismo la maldad.
Pues mal pensado, ya que el zen ignora el dualismo, no es que de lo mismo arriba o abajo, sino que en realidad son la misma cosa.

Así nos dicen en otro poema:

Ver el sol en medio de la lluvia.
Sacar agua fresca del centro del fuego.

O:

El fuego no espera al sol para estar caliente,
ni el viento a la luna para ser frío.

Espero que te haya servido de algo. Si no, lo intentaré dentro de unos días, cuando te des cuenta de que:

Los árboles muestran la forma del viento.
Las olas dan energía vital a la luna.

El poeta suicida (II)

24 de March de 2006 por José Luis García
Deseos de sentir no un cuerpo
sino un perfume amarillo
que complete el mí inacabado
Llegar más allá del plano real
y sufrir.
La persecución audaz de mis ojos
es infinitesimal y la no-existencia
está morando junto a la existencia
en dialéctica perfecta
El sol descansa tranquilo en mi sien
y al punto de dar resplandor
suena opaco.