General José Mena Aguado
6 de Enero de 2006 por José Luis García
A estas alturas de la democracia, de siglo y de pensamiento son inaceptables este tipo de declaraciones, vertidas por el general jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general de Ejército José Mena Aguado, que ha afirmado durante la Pascua Militar que si ‘los límites infranqueables’ que marca la Constitución son rebasados por algún Estatuto autonómico, ’sería de aplicación el artículo octavo de la Constitución’.
En dicho artículo octavo de la Constitución se dice que las Fuerzas Armadas ‘tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad y el ordenamiento constitucional’.
Durante su discurso, en la Capitanía General de Sevilla, el teniente general Mena dijo que ‘afortunadamenbte, la Constitución marca una serie de límites infranqueables para cualquier Estatuto de autonomía’, por lo que reiteraba un ‘mensaje de tranquilidad’.
No obstante, advirtió de que ’si esos límites fuesen sobrepasados, lo cual en estos momentos afortunadamente parece impensable, sería de aplicación el artículo octavo de la Constitución: las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad y el ordenamiento constitucional’.
Los peligros concretos del Estatut
El alto mando también se refirió a ‘las graves consecuencias que tanto para las Fuerzas Armadas como institución como para las personas que las integran podría conllevar la aprobación del Estatuto de Cataluña en los términos que está planteado’.
En su opinión, ‘el hecho de que en una autonomía sea exigible el conocimiento de su lengua particular es una aspiración desmesurada que obligaría a las Fuerzas Armadas a regular los destinos a esa autonomía de la misma forma que actualmente se regulan en el extranjero’.
El teniente general señaló que siempre ha mantenido que los militares no deben ‘entrar en disquisiciones políticas, que lógicamente corresponden a los políticos’, pero considera que sí forma parte de sus obligaciones ‘alertar’ de las consecuencias que podría acarrear aprobar una propuesta como la contenida en el Estatuto catalán.
Esto es una amenaza y una bravuconada que debería ser cortada de raíz en las filas del ejército, así que no creo que haya otra salida sino la dimisión o el cese del mencionado militar. La razón es clara: la democracia no debe estar nunca bajo la supervisión de aquellos que poseen armas.
Le aconsejamos al General que se centre en los actos que la Hermandad del Santísimo Cristo de la Defensión, tiene previstos dentro de los preparativos del programa de actos con el que celebrará durante 2006 su cincuentenario fundacional.
Leído en: Terra.
Actualización:
El Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz Roldán, ha propuesto al ministro de Defensa, José Bono, el cese del teniente general José Mena Aguado, jefe de la Fuerza terrestre.
Según informó hoy el Ministerio, Bono ha solicitado al JEME que traslade al teniente general Mena Aguado la orden de presentarse mañana sábado, a las 10:00, en el Ministerio.
El ministro de Defensa, José Bono, ha asegurado hoy al portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, que el general jefe de la Fuerza Terrestre, José Mena Aguado, será sancionado por sus declaraciones sobre el proyecto de Estatuto catalán.
Duran ha explicado que el ministro Bono, en conversación telefónica, “me ha manifestado que está convencido de que esta misma tarde, y por iniciativa propia de las Fuerzas Armadas, se tomaría una decisión sin duda para castigar, para penalizar” al teniente general por sus palabras.
El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha calificado de ‘inaceptable’ la ‘amenaza’ proferida por el teniente general José Mena Aguado y pidió al Ministerio de Defensa que le cese en su cargo.
El portavoz en la Comisión de Defensa del Congreso de ERC, Joan Puig, declaró que si los militares quieren dedicarse a la política deberían dejar las Fuerzas Armadas. En su opinión, las declaraciones realizadas por el teniente general Mena son ‘inadmisibles, porque las amenazas, en democracia, no sirven para nada’. ‘En el siglo XXI y en democracia, los militares están para otras cosas. Es inaceptable que aprovechando un acto’ como el de la Pascua Militar ’se intente volver a tiempos pasado’, agregó.




