« Buscando me encontré a la Muerte
» Falsifican la historia

El pescado y el mercurio

31 de Octubre de 2005 por José Luis García

Foto: Bubblestar

Hace poco se decía que el pescado era bueno para la salud.
Mejor el pescado. Pero tal vez no.

Resulta que se han encontrado niveles altos de mercurio en varias especies. La cosa es lo suficiente grave como para que se diga a la mujeres embarazadas que no consuman “demasiado” pescado, ya que los efectos para el feto pueden ser irreversibles.

El mercurio es un elemento existente en la naturaleza, cuya presencia en el medio ambiente puede deberse tanto a causas naturales como a la contaminación industrial. En el agua, el mercurio inorgánico se convierte, por medio de la acción microbiana, en una forma orgánica más tóxica, el metilmercurio, que se acumula en los tejidos. Los organismos acuáticos absorben el metilmercurio a través del agua y de los alimentos, y casi todos los peces tienen restos en su interior. Sin embargo, las especies que se encuentran al final de la cadena alimentaria (por ejemplo, el tiburón, el pez espada, algunas especies de atunes grandes, etc.) pueden acumular mayores cantidades al comerse a otros peces.

Como con todo lo relacionado con la alimentación y con la economía de los países, unos dicen que no pasa nada, que la cosa no es grave, y otros que si.
Pero en North Carolina Public Health encontramos la recomendación de que las embarazadas no deben comer nada de pescado. Y el resto de adultos no embarazados no deben comer más de un comida a la semana, unos 340 gramos.

La misma recomendación encontramos en IFIC Foundation
El mismo problema lo encontramos en la Amazonía Central, según Perú21.

En España existe el peligro, claro. ¿Por qué no se dice nada, o casi nada? Lo ignoro, pero ¿tendrá algo que ver el impacto que tendría sobre nuestra industria pesquera?. No lo sé.

Para abrir boca -es decir, quedarte boquiabierto- te recomiendo que mires la Nota Informativa emitida por la Comisión Europea y luego contrástala con la Nota de Prensa de la Agencia Española de Seguridad Alimentaría (AESA). Resumen: la Comisión Europea no ve indicios de peligro pero advierte a las embarazadas y recomienda no excederse en el consumo; sin embargo, la nota de la Agencia Española podríamos resumirla en “er pescao ez gueno”. De risa.

Los comentarios están cerrados.